
Agosto de 2026
380 páginas
El informe señala que la inteligencia artificial (IA) podría permitir a los países en desarrollo lograr en una década lo que, de otro modo, les llevaría un siglo. Para ello es necesario que los gobiernos actúen con rapidez. Y cierren las brechas en materia de energía, conectividad, competencias y calidad institucional que amenazan con dejarlos rezagados. Según el informe, los puestos de trabajo en los países de renta alta tienen más del triple de probabilidades de verse amenazados por la automatización mediante IA generativa que los de los países de renta baja y media. Al mismo tiempo, el 16,2% de los puestos de trabajo en las economías en desarrollo podrían ver su productividad incrementada de forma significativa gracias a la IA. Esta cifra es cercana al 18,7% previsto en los países de renta alta. La mayor promesa para los países en desarrollo no reside en sustituir a los trabajadores, sino en potenciar lo que estos pueden hacer.
