¿Qué son los MOOC?

El mundo de la educación se ve afectado también, y de forma importante, por las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). La combinación de las posibilidades de la tecnología, de las demandas y necesidades de formación y del carácter de bajo o nulo coste que se ha instalado en el ecosistema de Internet está condicionando algunos campos de la educación. Uno de los fenómenos más destacados en este terreno es el de los MOOC. Pero, ¿qué son los MOOC? Del inglés Massive Online Open Courses (cursos online masivos y abiertos), el concepto hace referencia a cursos de formación que permiten un número elevado o ilimitado de participantes, que se imparten a distancia (normalmente por Internet) y que son abiertos, tanto en lo que se refiere a la participación como a la disponibilidad de materiales educativos gratuitos.

Un punto importante de los MOOC es que deben tener un formato de curso, es decir necesitan estar estructurados y con un objetivo de aprendizaje, lo que en la mayoría de los casos implica distintas pruebas o evaluaciones para comprobar o verificar que se van adquiriendo los conocimientos. Otro aspecto destacado es que el uso de Internet permite la creación de comunidades en las que los participantes colaboran, aportan contenidos, etc., lo que da a los cursos un importante carácter social y permite construir conocimiento a través de la experiencia colectiva: los participantes interactúan y aprenden unos de otros. Las herramientas de la web 2.0 se ponen por tanto al servicio de las nuevas tendencias educativas.

Para algunos expertos este tipo de cursos son una evolución de la educación abierta clásica, aplicada ahora al ecosistema de Internet. Nacen en la primera década del siglo XXI (alrededor de 2008), como una vía para popularizar y democratizar la formación y hacerla accesible a muchas personas de cualquier rincón del planeta, y distintas universidades y otras instituciones se van sumando al fenómeno. Liberan el conocimiento para popularizarlo. El éxito de esas primeras iniciativas ha ido atrayendo a las universidades más prestigiosas, a entidades privadas, etc., a la vez que han aparecido plataformas dedicadas en exclusiva a los MOOC y el fenómeno se ha ido extendiendo a todos los ámbitos geográficos. Así, cualquiera de nosotros puede acceder a cursos que nos interesen de las universidades más importantes y potenciar su desarrollo personal y profesional.

En general, las entidades educativas consideran necesario estar de una forma u otra en el mundo de los MOOC, como elemento de marketing y prestigio. Centros y profesores pueden mejorar su imagen al diseñar y ofrecer los cursos masivos y explotar su oferta como un elemento de marketing más. Por otro lado, el mundo educativo se plantea como conseguir un modelo sostenible que haga posible la generación de buenos cursos y la obtención de los retornos adecuados y necesarios para los centros y los profesores. Opciones viables pueden ser el modelo fremium (pago por certificados de realización o aprovechamiento, por servicios complementarios, por publicaciones adicionales, etc.) o la rentabilización de los cursos por ventas cruzadas de servicios de formación más tradicionales al público masivo que se consiga.

Dentro de los MOOC es posible encontrar distintas modalidades en función de sus características. Una es la que reproduce los cursos presenciales. En este caso el objetivo principal es la adquisición de conocimientos e incluye evaluaciones automatizadas, por lo que son los que alcanzan mayor nivel de popularidad y de matriculaciones. Otra se basa en la interacción y permite una enseñanza conjunta e interrelacionada con abundante intercambio de información. Además, existen modalidades mixtas que se centran en la realización de tareas (que hay que completar para seguir avanzando) y que cuentan con una comunidad para comentar y resolver dudas.

La facilidad de acceso a los MOOC tiene algunas contrapartidas o retos que hay que tener en cuenta: es necesaria mucha motivación y voluntad por parte del participante para que siga y para que lo concluya (la tasa de abandonos es muy elevada); hay dificultades para tutorizar y evaluar los conocimientos y habilidades adquiridos por cada participante (debido al gran número de alumnos); y en muchas ocasiones es difícil convalidar el aprendizaje o la formación adquiridos con los programas académicos que se imparten por la vía reglada tradicional.

Otro punto importante de este tipo de cursos, como ya se ha anticipado, es lo que ocurre cuando un alumno finaliza el curso. Dependiendo de casa caso, el alumno puede recibir un certificado facilitado por los profesores o por las universidades o centros de formación, que puede tener un coste o no para él. Esta situación abre muchas posibilidades (la formación se extiende y los usuarios disponen de un certificado útil para buscar trabajo, los centros disponen de una nueva fuente de ingresos, etc.) y también puede ser el origen de problemas derivados de la validez y precio de los certificados.

El movimiento que suponen los MOOC está transformando el mundo de la educación superior y abriendo grandes debates sobre su futuro, el papel que debe jugar cada una de las instituciones, o la necesidad de un aprendizaje continuo a lo largo de la vida y su impacto en la empleabilidad de las personas. Es un sector de actividad muy dinámico e importante en la actualidad y que pone la formación en cualquier tema al alcance de todos nosotros gracias al potencial de las nuevas tecnologías digitales.

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