¿Qué son los contenidos digitales?

La transformación hacia el universo digital que tiene lugar en los medios de comunicación desde hace años está cambiando profundamente sus actividades y su negocio. De unos medios totalmente analógicos, como la prensa escrita, la radio o la televisión, se ha pasado a una multiplicidad de media, en los que conceptos como digital, movilidad o banda ancha permiten unas nuevas y revolucionarias posibilidades.

Y detrás de todos esos media y de todas esas posibilidades están los contenidos digitales. Pero, ¿qué son los contenidos digitales? Básicamente se trata de información que se almacena en formato electrónico y que se puede copiar, transmitir y utilizar mediante redes de telecomunicación y herramientas TIC. El formato de esos contenidos digitales puede ser muy amplio: imágenes, vídeos, audios, textos, software, aplicaciones, videojuegos, portales, blogs, redes sociales, etc.

La importancia y el éxito de los contenido digitales tiene que ver con la consolidación del entretenimiento digital como una de las principales preferencias de ocio de los ciudadanos. Estos consumen en una proporción alta, y cada vez mayor, algún tipo de contenido digital a través de Internet, destacando la participación en redes sociales, la escucha de música o radios a través de la Red o el visionado de películas y series. Todo ello sin olvidar el apartado de las publicaciones en formato digital, que proviene sobre todo de la prensa digital, los libros electrónicos y, en menor medida, las revistas online.

Un aspecto fundamental de los contenidos es como se financian, es decir su modelo de negocio. Este es un importante tema de debate y análisis en la actualidad ya que los medios tradicionales estaban en gran medida financiados por la publicidad. Una de las vías de financiación más prometedora es la publicidad online que muestra un protagonismo creciente a lo largo de los últimos años y que contrasta con la importante contracción en la inversión publicitaria global. Este tipo de financiación es clave para el desarrollo de muchos sectores generadores de contenidos digitales, que actúan como nuevos soportes publicitarios para los anunciantes.

Otras vías de financiación surgen de nuevos modelos de distribución de gran crecimiento en la actualidad. Así destacan el mercado digital de música, liderado por el auge de los servicios de streaming, y en el caso del sector cinematográfico la facturación por distribución online (vídeo bajo demanda, servicios de alquiler online y streaming financiado con publicidad).

El sector de los contenidos digitales está consiguiendo resistir mejor que otros la crisis económica. Aunque algunos de los contenidos más significativos sufren los efectos de la situación, esta tendencia se ve compensada por el enorme dinamismo de un sector en constante evolución, en el que continuamente están apareciendo nuevos servicios con avanzados modelos de negocio que estimulan la demanda.

El futuro de los contenidos digitales está estrechamente ligado a la digitalización de los medios, apoyada en las nuevas tecnologías, y a los cambios en los hábitos de los consumidores, que a su vez también están modulados por la creciente disponibilidad de equipamiento tecnológico. Gran parte de la población tiene teléfonos móviles, que cada vez son más inteligentes (smartphones), y muchas personas disponen también de tabletas. Además, la mayoría de los hogares cuenta con ordenadores personales. Todo ello sin olvidar la irrupción de nuevos terminales que pueden revolucionar la Sociedad de la Información tal y como la conocemos, como los televisores conectados a los que habría que sumar los e-readers o lectores electrónicos. Es decir, los consumidores disponen de una amplia y creciente gama de dispositivos digitales.

Se observa también como esos consumidores tienden a estar permanentemente conectados, sobre todo los más jóvenes. Con estos dispositivos y perfiles de uso los consumidores muestran un apetito insaciable por los contenidos digitales (son omnívoros digitales), que produce nuevos fenómenos: interactúan a través de múltiples equipos en muchos canales (web, móvil, redes sociales o vídeo); dedican ya más tiempo a los contenidos online que a los contenidos distribuidos por los medios tradicionales (gracias, por ejemplo, al consumo cada vez mayor de Internet para ver la televisión y para la lectura de artículos y noticias); funcionan en modo multitarea frente al televisor (por ejemplo, practican el visionado simultáneo de dos pantallas durante el prime time); su interés por pagar por contenidos como noticias, música o juegos es bajo, etc. Todos estos fenómenos suponen un cambio muy profundo en el mundo de los medios de comunicación y de los contenidos digitales.

Considerando todos los sectores que lo componen, el mercado de los contenidos digitales tiene un peso creciente en el PIB de los países. Es el mundo digital en el que ya estamos inmersos.

Todos los datos y tendencias anteriores conducen a una conclusión: el negocio de los contenidos digitales se encuentra en plena ebullición, experimentando con nuevas formas de distribución e intentando dar con un modelo de negocio claro que le permita convertirse en una alternativa a la distribución física desde un punto de vista económico. Aunque en la mayor parte de los sectores que conforman el mundo de los contenidos digitales las cifras de facturación por distribución online pueden considerarse como modestas, sus elevadas tasas de crecimiento muestran un modelo en plena fase de expansión con mucho recorrido para los próximos años.

En síntesis, los consumidores quieren acceder a los contenidos desde cualquier lugar y dispositivo, se identifican cada vez más como “permanentemente conectados”, el centro de su vida digital personal es el smartphone y pretenden una programación de contenidos muy personalizada. Esos mismos consumidores invierten más tiempo en ocio online y en las redes sociales, acceden a la información y las noticias a través de dispositivos móviles o simultanean el consumo de medios tradicionales con la comunicación social sobre lo que sucede. Todo ello tiene grandes efectos sobre la audiencia y el mercado publicitario y, por lo tanto, en el modelo de negocio de los contenidos.

Y la innovación no para aquí. Ya está en marcha la siguiente oleada de desarrollos: las smart TVs, los televisores con resolución 4K, la nueva generación de redes móviles LTE, las plataformas en la nube, las analíticas de big data o los servicios over the top de contenidos. Los contenidos digitales tienen por delante un futuro lleno de posibilidades muy atractivas y que harán del valor añadido, de la personalización y del acercamiento al consumidor su bandera y la garantía de su éxito.

Acceder a los últimos informes sobre contenidos digitales

LinkedIn Auto Publish Powered By : XYZScripts.com